| Home | Bookmark | Tell | Active petitions in over 75 countries | Follow GoPetition |
Alto al cobro de Refrendo para Institución Educativa Indígena de la Sierra Nororiental (KGOYOM)
This petition was published by Nodo de Derechos Humanos on Jul 09, 2007
Educar es una de las actividades sociales más costosas que puede haber. En ese punto no se pueden contradecir los tercos rezongos de los tecnócratas que desde el gobierno recortan hasta el ridículo el gasto social. Excepto… porque no educar resulta aún más oneroso. Por no empeñarse en invertir en la educación de las generaciones jóvenes, los gobernantes malogran los así llamados “recursos humanos” de una nación, las oportunidades del desarrollo cultural, el potencial histórico de un pueblo, su competitividad económica y otras muchas cosas tan caras a las que no rebasa ningún precio. En fin, ocurre todo lo peor, junto: se frustra a los seres humanos.
Entonces, aunque educar es caro, es lo más valioso, y los gobernantes no tienen derecho a decidir ahorrar en la educación de sus gobernados porque es lo mismo que condenarlos a un infierno terrenal. Ahorrar en su educación es imponerles la exclusión de su felicidad. Por eso, la educación debe ser entendida como un derecho tan orgánico como respirar, beber agua o hablar. Mejor dicho, una obligación simplemente irrevocable.
Guiados por su Consejo de Ancianos, la dirección de la Organización Independiente Totonaca (OIT) de Huehuetla, en el Totonacapan poblano, decidió dotarse de un brazo educativo y fundar al CESIK en 1994 en un solemne acto público ante la comunidad y sus autoridades étnicas y civiles. Inspiradora y entusiasta ejecutora de ese proyecto fue Griselda Tirado, postgraduada en ciencias sociales; abogada, en el sentido más amplio del término, de las garantías constitucionales y los derechos humanos de los indígenas, de la defensa de su cultura ancestral, del sueño de la reconstitución étnica en la que será posible su progreso armónico. La semilla cultivada con la paciencia, solidaridad y modestia propia de este pueblo originario ha fructificado desde la fundación del CESIK: hace dos semanas se ha graduado la generación número 15 de preparatorianos Kgoyomaxtles (Totonacas de Huehuetla).
Para muchos, incapaces de concebir los proyectos comunitarios, la educación es una mercancía que debe venderse en cualquiera de los 200 establecimientos “universitarios” que han proliferado en el Estado de Puebla.
Por su parte, las autoridades de la UAP, benemérita de un número cada vez más elitisado de beneficiarios, pospone una y otra vez la firma de convenios con el CESIK tendientes a generar líneas de investigación y asesoría para la valoración y el fomento de las expresiones de la cultura Totonaca. Por lo visto, la UAP se ha enrumbado en una trayectoria de distanciamiento de las necesidades educativas del pueblo pobre, particularmente el indígena; para muestra está la periódica traba en el refrendo de incorporación que, cual lecho de Procusto, se le impone al CESIK en su calidad de preparatoria incorporada. Resulta incongruente que sólo se le conceda valor curricular a materias como Computación o Inglés y ni por asomo se reconozca la pertinencia y relevancia de otras que se imparten ahí como Etnoagricultura o Idioma Totonaco.
Demasiado gravoso, además, es el conjunto de requisitos, incluido el pago de una cuota monetaria que la mayoría de los padres de familia ni con sacrificios alcanzan a pagar. No hay que perder de vista que Huehuetla es, según datos oficiales, uno de los tres municipios más pobres del Estado de Puebla, lo que hace a sus habitantes rehenes de una economía de sobrevivencia y autoconsumo cuyos ingresos monetarios anuales son en el 50 % de los padres de familia de $0 (cero pesos).
Los abajo firmantes dedicamos un recuerdo a nuestra querida compañera Griselda Tirado Evangelio, nos sumamos a la exigencia de que se esclarezcan exhaustivamente las circunstancias de su asesinato, se sentencie con todo el rigor de la ley a los autores confesos de su muerte y extendemos un abrazo solidario a sus familiares, alumnos y maestros del CESIK.
Por último, exigimos a los tres niveles de gobierno que cumplan con los compromisos de educación popular a que están obligados y den todas las facilidades al CESIK para que éste siga proveyendo la educación adecuada que dichos gobiernos no han podido brindar a nuestros hermanos Totonacas.
Entonces, aunque educar es caro, es lo más valioso, y los gobernantes no tienen derecho a decidir ahorrar en la educación de sus gobernados porque es lo mismo que condenarlos a un infierno terrenal. Ahorrar en su educación es imponerles la exclusión de su felicidad. Por eso, la educación debe ser entendida como un derecho tan orgánico como respirar, beber agua o hablar. Mejor dicho, una obligación simplemente irrevocable.
Guiados por su Consejo de Ancianos, la dirección de la Organización Independiente Totonaca (OIT) de Huehuetla, en el Totonacapan poblano, decidió dotarse de un brazo educativo y fundar al CESIK en 1994 en un solemne acto público ante la comunidad y sus autoridades étnicas y civiles. Inspiradora y entusiasta ejecutora de ese proyecto fue Griselda Tirado, postgraduada en ciencias sociales; abogada, en el sentido más amplio del término, de las garantías constitucionales y los derechos humanos de los indígenas, de la defensa de su cultura ancestral, del sueño de la reconstitución étnica en la que será posible su progreso armónico. La semilla cultivada con la paciencia, solidaridad y modestia propia de este pueblo originario ha fructificado desde la fundación del CESIK: hace dos semanas se ha graduado la generación número 15 de preparatorianos Kgoyomaxtles (Totonacas de Huehuetla).
Para muchos, incapaces de concebir los proyectos comunitarios, la educación es una mercancía que debe venderse en cualquiera de los 200 establecimientos “universitarios” que han proliferado en el Estado de Puebla.
Por su parte, las autoridades de la UAP, benemérita de un número cada vez más elitisado de beneficiarios, pospone una y otra vez la firma de convenios con el CESIK tendientes a generar líneas de investigación y asesoría para la valoración y el fomento de las expresiones de la cultura Totonaca. Por lo visto, la UAP se ha enrumbado en una trayectoria de distanciamiento de las necesidades educativas del pueblo pobre, particularmente el indígena; para muestra está la periódica traba en el refrendo de incorporación que, cual lecho de Procusto, se le impone al CESIK en su calidad de preparatoria incorporada. Resulta incongruente que sólo se le conceda valor curricular a materias como Computación o Inglés y ni por asomo se reconozca la pertinencia y relevancia de otras que se imparten ahí como Etnoagricultura o Idioma Totonaco.
Demasiado gravoso, además, es el conjunto de requisitos, incluido el pago de una cuota monetaria que la mayoría de los padres de familia ni con sacrificios alcanzan a pagar. No hay que perder de vista que Huehuetla es, según datos oficiales, uno de los tres municipios más pobres del Estado de Puebla, lo que hace a sus habitantes rehenes de una economía de sobrevivencia y autoconsumo cuyos ingresos monetarios anuales son en el 50 % de los padres de familia de $0 (cero pesos).
Los abajo firmantes dedicamos un recuerdo a nuestra querida compañera Griselda Tirado Evangelio, nos sumamos a la exigencia de que se esclarezcan exhaustivamente las circunstancias de su asesinato, se sentencie con todo el rigor de la ley a los autores confesos de su muerte y extendemos un abrazo solidario a sus familiares, alumnos y maestros del CESIK.
Por último, exigimos a los tres niveles de gobierno que cumplan con los compromisos de educación popular a que están obligados y den todas las facilidades al CESIK para que éste siga proveyendo la educación adecuada que dichos gobiernos no han podido brindar a nuestros hermanos Totonacas.
Complete the fields below and click 'Sign'. Optional fields may be completed or left blank.
* - required fields
![]() |
GoPetition respects your privacy. Click here for more information. |

